Trabas burocráticas demoran en los puertos del país toneladas de frijoles, arroz y otros alimentos básicos. Cantidades de alimentos donados no llegan a los haitianos, muchos de los cuales se ven obligados a comer barro, sal y aceite vegetal para combatir el hambre.
Mientras millones de haitianos pasan hambre, contenedores repletos de alimentos son demorados en los puertos del país debido a trabas burocráticas y toneladas de frijoles, arroz y otros alimentos básicos se pudren bajo los rayos del Sol o son consumidos por alimañas.
El Gobierno tomó una serie de medidas tendientes a resolver las tradicionales trabas burocráticas, agravadas por la corrupción, y lo único que logró fue agregar más obstáculos al proceso. El atraso es tal que se siente en Miami, donde no pueden salir los cargamentos ya que los depósitos de los puertos haitianos están atestados.

Niño de Haití comiendo galletas de barro
De este modo, cantidades de alimentos donados no llegan a los haitianos, muchos de los cuales se ven obligados a comer barro, sal y aceite vegetal para combatir el hambre.
Una investigación reveló que los problemas más graves están en Cap-Haitien, la segunda ciudad más grande de Haití. Una tarde reciente, personal de recolección de basura recogía con palas frijoles podridos que se habían convertido en polvo, mientras pululaban cucarachas y escarabajos. Los empleados habían hallado un contenedor con 18 mil kilos de frijoles putrefactos debido al hedor que se sentía en un depósito del puerto. El cargamento estaba allí desde noviembre.
“A menudo, cuando (los alimentos) salen de la aduana, la fecha de vencimiento ya pasó y debemos quemarlos”, dijo Susie Scott Krabacher, cuya fundación caritativa Mercy and Sharing Foundation, de Colorado, trabaja en Haití desde hace 14 años. “Hay comida allí. Está disponible. Pero no llega a la gente”.
Algunos legisladores interrogaron sobre las demoras al primer ministro Jacques Edouard Alexis al considerarse hace poco una moción de censura del gobierno, que no fue aprobada.
“Hay mucho que hacer en los puertos”, respondió Alexis. “Estamos tratando de acelerar el trámite, para que la gente reciba los productos más rápidamente”.
También recomendó dividir la Autoridad Portuaria Nacional en dos entidades, una dedicada a la administración de puertos y la otra abocada a las tareas aduaneras.
Grave demora
Si bien no está claro que porcentaje de los alimentos que llegan al país está retenido en los puertos, las consecuencias de cualquier demora pueden ser graves. Haití importa el 75% de los productos alimenticios que consume, según el Departamento de Agricultura estadounidense. Y no hay margen para errores en un país en el que la mitad de la población estaba malnutrida en 2002, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La FAO y grandes hacendados estadounidenses que exportan arroz a Haití dicen que usan empresas locales para que se encarguen del papeleo, pero otras fundaciones benéficas y entidades privadas que no pueden pagar las altas comisiones que cobran por esos servicios no logran evitar las demoras y ven cómo se pudren sus productos.
Luego de abrir un contenedor anaranjado, los empleados se toparon con un olor repugnante. Dejaron pasar una semana para que el olor se disipase y luego se tomaron dos días para retirar la mercancía inutilizada.
Los recolectores de la basura maldecían por toda la comida desperdiciada.
Poco después comenzaron a trabajar con un contenedor de arroz en estado de descomposición.
Dimitri Torres, director de Cap Terminal, una firma que maneja contenedores, dijo que ni sabe quién envió el cargamento, el cual ya había sido traspasado de un contenedor a otro durante una inspección. Los documentos de importación habían desaparecido.
Los problemas burocráticos fueron agravados cuando se tomaron medidas para combatir unos trámites aduaneros que el Banco Mundial consideró los peores de la región después de los de Guyana.
Antes de que se implementasen esos cambios, un sistema basado en los sobornos permitía que los productos circulasen rápidamente, casi sin inspecciones ni tarifas aduaneras. Ello privaba al Gobierno de dinero y permitía que Haití fuese usada como escala en el envío de drogas de Colombia.
Ahora se requieren permisos de importación y una serie de documentos. El proceso excede las posibilidades de un personal exiguo y mal entrenado.
Las nuevas disposiciones estipulan que hay que vaciar y revisar cada contenedor.
Frustrados por las nuevas medidas y los bajos salarios, el personal de aduanas se declaró en huelga y paralizó el puerto de Cap-Haitien por 20 días en diciembre.
Fuente original: http://blog.chento.org/2008/04/21/se-pudre-comida-mientras-haitianos-pasan-hambre/